lunes 28 de julio de 2008

Jiménez Arbe y los juicios en directo


A estas alturas nadie rebusca, entre las caras que recuerda, la de un nombre: Jaime Jiménez Arbe, apodado “el solitario”, por el modo en que este presunto delincuente cometió sus atracos y asesinatos. La semana pasada la Audiencia Provincial de Navarra fue testigo del juicio contra el que posiblemente sea el criminal más buscado de los últimos años. “El solitario” se enfrentaba a la justicia tras la acusación de haber matado a dos guardias civiles en la Comunidad Foral. Entre escenas de dolor de algunos familiares de sus víctimas y un intento de agresión ante la más cínica impasibilidad, todos pudimos contemplar cómo se desarrolló la vista a tiempo completo. Todos y gracias a una cámara de televisión. Sí, solo una.

Cerrado el debate entre juristas y periodistas sobre si es lícito o no que las televisiones ocupen su espacio en el interior de los juzgados, en este caso hemos visto compensados los dos derechos: el que tienen los declarantes a su intimidad, honor y propia imagen; y el que tenemos todos los ciudadanos a la información. Todos, digo, todos, derechos fundamentales recogidos en la Constitución Española. ¿Cómo?, se preguntarán. Con el empleo de una señal institucional, es decir, una retransmisión o grabación mediante una sola cámara de televisión situada estratégicamente y de forma discreta. Imágenes que luego son distribuidas entre los medios de comunicación que las soliciten y quieran incorporarlas a sus videotecas. Así, su presencia no intimida a los implicados y todos podemos seguirlo y estar plenamente informados de su desarrollo minuto a minuto.

Teniendo en cuenta que se celebra en audiencia pública, esto es, con asistencia libre de público y a la vista de todos, la grabación no es ilícita puesto que no se ven igualmente vulnerados los derechos del acusado y los llamados a declarar. No obstante, esta premisa de partida puede influir de la misma manera en las palabras de los protagonistas, pero no de un modo parecido al que suscitaría la situación de estar frente a nueve cámaras. Y digo un número así por ser optimista. Más de cien periodistas solicitaron su acreditación.

Pese a todo, creo que el principal debate entre los profesionales de uno y otro campo es si la presencia de cámaras puede o no entorpecer el desarrollo normal del juicio, en general, y las declaraciones, en particular. Lo que debemos tener presente es que una medida como la adoptada en este caso deja tranquilas a las dos partes. Y que “el solitario”, por supuesto, ya tendrá otro debate en mente. O no.

miércoles 23 de julio de 2008

Notas sobre la intimidad


Son más de diez y más de cien los vecinos de la calle Montera de Madrid que en los últimos años se han quejado de las señoritas prostitutas que ejercen en sus esquinas. Dejando este problema para una mesa multidisciplinar que tanto gusta a los espectadores trasnochadores, voy a hablar del Derecho a la Intimidad. ¿Recuerdan? Ese concepto tan abandonado, resucitado, empleado de forma interesada y hasta eludido en muchos ambientes. Pues bien, estaba yo en postura de comprar una barra de pan, cuando una mujer se me acerca con un periódico en la mano. "Desde luego, a esas mujeres les protege el derecho a la intimidad y a la Belén Esteban esa la tienen todo el día perseguida", me dice. Yo, sin salir todavía de mi asombro, intento contestarle alguna palabrilla, pero ella vuelve a adelantarse y continúa: "Y encima, ya sabes, nadie hace nada. Ahora la tenían loca por Cancún... ¡mira que son malos los jueces!". Por lo visto, el juez ha primado la intimidad de las propstitutas de Montera y ha sancionado a aquellos vecinos que las han grabado para, supuestamente, denunciar la avalancha de proxenetas que inundan su barrio. Seguía en la misma postura, pero más erguido, como quien se separa sigilosamente sin éxito del fuego de una hoguera. He preferido callar, porque no tenía sentido provocar una discusión. Pero esta conversación me ha hecho pensar en la influencia de los medios de comunicación y en la forma en que los receptores perciben los mensajes, más concretamente los televisivos. El Derecho a la Intimidad es un derecho fundamental. Pero, como en todos, existe una jurisprudencia (para entendernos, una forma de actuar judicialmente que consiste en trabajar los casos actuales de acuerdo a la experiencia obtenida de otros casos pasados), que rige asuntos como el de Belén Esteban y otros tantos personajes públicos. Y, como suele ser normal, no se equipara legalmente el caso de una persona que ha vendido en televisión hasta los dientes con personas que ejercen la prostitución en plena calle y que son anónimas -y quieren seguir siéndolo-. Total, que se ha liado el interés de los vecinos con el de las chicas de la calle por una cuestión de Derecho a la Intimidad. Y la muy respetable señora se ha quedado tan ancha diciendo que los jueces no le hacen caso a la diva madrileña exnovia de torero afamado. Yo me quedaba con lo bueno: que realmente ese Derecho, con mayúscula, sí que está para algo. A él se ha apelado en este caso, pero obviamente no resulta tan operativo en personajes que han vivido de las portadas, los programas y la madre que los parió. Lo que no comparto y con lo que no me quedo es con la percepción de esta señora. En mi humilde opinión, creo que no es justicia comparar ambos casos. Tampoco sé cómo concluirá este contencioso social, pero lo que sí sé es que mezclar churras con merinas, en este tema, se convierte en pura frivolidad.

(La fotografía pertenece a la web de Radio Bardino)

lunes 21 de julio de 2008

Lalola, en la ola, y LaBea, más fea

Nos despreocupamos y dejamos de pensar en las implicaciones de nuestras vidas. El calor nos quita el hambre -o nos lo incrementa hasta límites insospechados-, evita que durmamos más de seis o siete horas por las noches y consigue que nuestra piel enrojezca o se queme. Una de las pocas facetas que sobreviven al período estival-vacacional es la ociosa. Y, más concretamente, el tiempo dedicado a ver la televisión. Pero la pregunta que yo me planteo, visto el trajín de programas, horarios, idas y venidas de contenidos de los últimos días, es: ¿qué hay en la tele? Y me he respondido yo mismo: Nada. O, en el mejor de los casos, algún canal de noticias 24 horas que por lo menos me permite informarme. A veces, ni eso. Este mes de julio ha habido dos noticias estrella: la desaceleración-barra-crisis económica y dos paradojas televisivas. La primera, el arrebato que ha perpetrado Antena 3 contra su principal contrincante, Telecinco. ¿O debería decir "la cadena de Fuencarral"? El caso es que Lalola, esa telenovela que empezó en prime time un domingo y que se está más que consolidando en la sobremesa de "la cadena de San Sebastián de Los Reyes", ha conseguido tirar por tierra los esquemas de éxito que hasta ahora manejaba el señor Vasile. Y es que el término del machacón A tu lado fue el principio del fin. Después, vino el verdadero fin, el más mediático, de un histórico, Aquí hay tomate, fenómeno que terminó de desbaratar la regular audiencia que Telecinco venía cosechando los últimos años en su franja de tarde. Para colmo, el final personajístico de Yo soy Bea y el alargamiento de lo inalargable con una nueva protagonista no está dando los resultados esperados. Con este panorama, un programa de "busco pareja" de por medio y una fallida doble ración de magacín después de Hilario Pino, Lalola ha visto una vía libre más que aprovechable. Y claro, la jugada ha salido más que bien: mientras Antena 3 apuesta por esta telenovela, otra extranjera, un método que no va del todo mal y su particular Diario de Juan y Medio -yo lo llamaría Diario de Media Tarde, porque cambia de presentador que da gusto-, Telecinco no oculta su desesperación y rediseña cada dos días el orden de sus programas de tarde. Veremos cómo Nuestra Señora de la Tele acaba el verano, lo que está claro es que ha empezado, presuntamente, probando y probando. La segunda paradoja tiene que ver con "la cadena de Pozuelo", léase La Sexta. Ahora me da la gana a mí de nombrarla. La emisora más joven tiene que hacer frente a dos expedientes sancionadores que le ha impuesto el Ministerio de Industria. Por lo visto, varios ciudadanos particulares denunciaron ante el Consell de l'Audiovisual de Catalunya que la serie Padre de Familia y el programa Sé lo que hicistéis no cumplían con la norma de no emitir contenidos para adultos en horario protegido -es decir, en la sobremesa-. Ahora, el Gobierno ha tomado medidas y La Sexta deberá responder ante dicha serie -con ver un capítulo basta para darse cuenta de que no es un programa infantil- y ante el popular programa, que emitió un vídeo en el que se recreaba una felación. Parece que la pretensión de este canal de cumplir religiosamente -o deontológicamente- los criterios de programación se les ha vuelto en contra tras hacer justo lo contrario. ¿Festejará Patricia Conde esta noticia como festejó su programa el final del "Tomate"? Tengo claro lo que haré este verano. Ahora solo estoy ansioso por ver las propuestas que las cadenas nacionales están preparando para la próxima temporada. Aunque me temo que vendrá más de lo mismo. Por lo pronto, ya se habla de un tal Gran Hermano 10 y me temo que no es el primero que repite. Aunque, sinceramente, con esto ya tenemos bastante.

(Artículo publicado en DEBATE 21, columna MEDIOS DE IMAGINACIÓN)

domingo 20 de julio de 2008

Hablando de entrevistar...

Durante el verano siempre hay más tiempo para pensar. Y si no, psicológicamente nos lo hacemos creer a nosotros mismos. Primero, porque son fechas relajadas en cuanto a trabajo. Segundo y último, porque simplemente "es verano" y se acepta. Yo he pensado. La inauguración de los dos festivales musicales más importantes de España, FIB Heineken y Summercase, han dejado motivos más que suficientes para la reflexión profesional sobre cómo redactamos las entrevistas. Muchos grupos han promocionado sus discos, giras y, en última instancia, los conciertos de estos días a través del género periodístico por excelencia. Así, nos encontramos con ejemplos de titulares como:

- Oasis: "Con lo que cuesta producirlo, no regalaremos nuestro próximo disco" (Los40.com).
- LODVG (La oreja de Van Gogh), a sus fans: "Gracias, vosotros hacéis a la Oreja ser lo que es" (20minutos.es).
- The Rumble Strips: "No nos vemos como una moda pasajera" (20minutos.es).
- The Original Blues Brother Band: "Lo nuestro es una catársis" (20minutos.es).

¿Alguna sorpresa? Los que leáis este texto desde vuestra casa, con el objetivo de ojear la prensa o simplemente entreteneros un rato, no advertiréis el enorme error de redacción que han cometido los periodistas. Y es que a mí me enseñaron que nunca, repito, nunca el sujeto de una entrevista debe ser colectivo. Quien habla es una persona y, como tal, debemos ponerlo para ser justos con al realidad. Escribir ejemplos como los anteriores supone dar por hecho que los cinco componentes de La Oreja de Van Gogh han pronunciado esas palabras al mismo tiempo. Y eso, obviamente, es imposible. Sería más correcto redactar algo así como "Leire Martínez, vocalista de LODVG, a sus fans...".


Para el ciudadano que lee la prensa es fácilmente reconocible e identificable el nombre del grupo en relación a unas declaraciones. Resulta cómodo. Pero nosotros, como profesionales, no somos del todo correctos y nuestra calidad de información se resiente.

He mencionado los textos anteriores en relación a los festivales de música porque en estos días se multiplican al ser muchas las formaciones que visitan nuestro país, pero los ejemplos se repiten a diario y en todos los tipos de información. Un último ejemplo, de ADN.es:

- PNV: "El objetivo de los partidos debe ser sacar a ETA de nuestras vidas".

Haced la prueba, salen cada día. ¿Quién da más?

(La fotografía pertenece a la página web del ente autonómico EITB)

viernes 11 de julio de 2008

Supertele y TP recomiendan mi libro para este verano

Las revistas Supertele y TP recomiendan mi libro este mes en su sección cultural dedicada a la literatura. ¿Os he dicho ya que es el libro perfecto para leer en la playa?

jueves 10 de julio de 2008

Nueva promo de Editorial Cocó


Este es el nuevo anuncio que mis editores han lanzado para promocionar la Editorial Cocó. La incluyo aquí para que la reconozcáis por las esquinas, las calles, los bares, las salas de fiesta, las universidades y demás sitios.

Y gracias a todos, una vez más, los que os habéis hecho con un ejemplar de Las distancias cortas. Espero que os haya gustado y vuestras opiniones.

Saludos