jueves 18 de diciembre de 2008

Por un visor in fraganti (artículo en ELP)

18/12/08 Por Íñigo Sota Heras / Sociopolítica
Por un visor in fraganti

El Tribunal Supremo acaba de dar la razón a una mujer que presentó un recurso poco después de que una periodista se colara en su consulta y la grabara con una cámara oculta. Según sus representantes, "se produjo una intromisión ilegítima en la esfera de la intimidad de la demandante, que afecta también a los demás derechos fundamentales mencionados en la demanda, y que dicha intromisión, en aplicación del principio de proporcionalidad de acuerdo con las circunstancias concurrentes, no está justificada por el ejercicio del derecho a comunicar libremente información".

A pesar de que la periodista, su productora y una televisión fueron absueltas en su día, ahora el recurso ha beneficiado a la naturista, quien fue acusada de intrusismo profesional, de ahí el sentido de grabarla in fraganti.

Dicho esto, me pregunto, ¿qué sucederá con otros programas que practican con sus cámaras ocultas y las emplean como un fin y no como lo que deberían ser, esto es, un medio? No creo que haya que hablar de buenos y malos, pero sí invito a todos a la reflexión. Desde mi punto de vista, creo que grabar unos hechos con cámara oculta debe servir para conseguir un bien, más o menos común, o que en algún sentido beneficie a la parte desfavorecida dentro de un conflicto.

Lo que no concibo es que se emplee como un fin en sí misma, como se ha aprovechado en algunos programas del corazón para supuestamente destapar asuntos serios. Sabemos todos que la identidad de la novia del futbolista tal o el color de la ropa interior de la modelo de turno siempre han sido temas de primer orden.

En estos momentos, en los que una televisión como Telecinco acaba de desembolsar casi quinientos mil euros en demandas perdidas, solo espero que periodistas y ciudadanos pensemos en común. La familia Aznar, Terelu Campos o Carmen Martínez Bordiú han ganado batallas legales intensas. La periodista que mencioné al principio ha perdido a favor de una persona que quizá dañe con sus servicios a otras, este caso no está todavía claro. Lo que queda patente es que algo está cambiando y que seguramente estos ejemplos sentarán las bases para lograr la autocrítica y el replanteamiento de nuestros modos de proceder.

miércoles 10 de diciembre de 2008

Recordemos a Vetusta

La heroica ciudad dormía la siesta… Así comienza La regenta, obra cumbre de la literatura de Leopoldo Alas Clarín. La urbe a la que hace referencia esta celebrada personificación es Vetusta, lugar corrompido por la doble moral y las gentes hipócritas. Hoy la recuerdo especialmente al analizar los últimos hechos violentos ocurridos en algunas ciudades griegas.

Salgo a la calle y me dicen que la policía asesinó a un adolescente en la tierra de los héroes, los mitos y los panteones politeístas. Que el primer informe de balística ha dejado claro que la bala rebotó antes de impactar en su corazón. Que el juez ha dictado prisión preventiva para los dos agentes implicados en la muerte del joven Alexandros Grigoropoulos. Que resuena la expresión “homicidio intencionado”. Y entre toda esta tela de araña de informaciones confusas y que piden urgentemente una investigación exhaustiva, me cuentan que también han surgido los altercados en la calle.

Y después de varios días de balas, pelotazos, sangre, puños cerrados y mucha “hombría”, esos incidentes han llegado hasta nuestro país. La policía ha detenido esta noche a varios jóvenes en Madrid y Barcelona. Entre manifestaciones antisistema y gritos de apoyo al joven asesinado, de nuevo los disturbios se han dejado notar en el centro de estas grandes ciudades.

Mientras la solidaridad hace acto de presencia y, aún con todo, se siguen perdiendo las formas, los agentes tienen su merecido y las instancias políticas griegas nos vuelven a dejar un ejemplo de humanidad, diplomacia y pretensiones de “arreglar” la situación. El primer ministro, Costas Karamanlis, del partido conservador, instó a la población a la calma y persuadió a la oposición y sindicatos para trabajar en común sobre esta crisis. Pero los representantes de la izquierda y los sindicalistas se apresuraron pronto a negar el consenso y, lejos de preocuparse por los verdaderos problemas, aprovecharon la situación para pedir la dimisión del equipo de gobierno. Intereses, demagogia, más intereses, tremenda familiaridad.

Puede que el pueblo sienta resquemor o haya perdido la confianza en sus dirigentes, pero considero crucial en estos momentos llegar a un acuerdo. Cuando las calles se llenan de fuego y sangre, queda patente cuál es la cuestión urgentemente vital. Y ni las muestras de fuerza ni los oportunismos demagógicos son, una vez más, las medidas contra la violencia. Atenas y el resto de ciudades griegas son reales, sumidas en la desgracia de un asesinato y una enorme respuesta liderada por la fuerza. Vetusta, por suerte, seguirá siendo ficción.

martes 9 de diciembre de 2008

Frío helado, Navidad inminente

La Navidad ya ha hecho acto de presencia. Pero no voy a dedicar este trozo de página a redundar sobre lo de siempre. Comienza la Navidad más paradójica y banal de cuantas recuerdo. Los parques, las calles, las marquesinas, algunas ventanas de los domicilios de mi ciudad dejan asomar bombillas de colores, muñecos de Papá Noel y guirnaldas a prueba de lluvia, nieve y frío helador.

El hielo ha llegado pronto este año, muy en consonancia con, precisamente, lo que nos hace falta. El informativo de mediodía decía hoy que el fenómeno indigente se acentuará el año que viene y se empezará a notar ya este mes. Pero ya se ha notado, creo yo. Y ese frío helador del que hablaba no tiene piedad en este preciso minuto de la película.

Los anuncios de la tele se llenan de banalidades y muchas empresas queman munición a pleno pulmón para crear esas necesidades innecesarias de última hora. Todo mientras la crisis económica sigue dejando en la calle a familias enteras. Que nadie me descalifique cuando digo que hablar de cestas de Navidad, este año, es especialmente inoportuno, terriblemente cruel. Pero, como siempre, se habla. La gente habla, los medios hablan, las empresas hablan. Nadie está a salvo.

Alcanzar un punto de reflexión en común. Saber que seguimos dejando de lado las verdaderas necesidades para ir a lo nuestro, sin importarnos lo que sucede en ojo ajeno. Ser conscientes de la situación, reducir excesos… Son tantas las pautas a seguir y los pensamientos, que vuelan más alto y por encima del resto, que no queda demasiado espacio para pensar en la conjunción Navidad-derroche.

Otras cosas deberíamos derrochar, pero no en Navidad ni fuera de ella, sino todos los días del año.

lunes 1 de diciembre de 2008

Entrevista con Hernán Zin

Hernán Zin: “La verdad está en las víctimas, en su historia. Quien hoy no quiera conocerla, carece de excusa”

Viajero compulsivo, escritor y reportero convencido. Hernán Zin es, además de un audaz e intrépido periodista, un verdadero ejemplo de Humanidad, con hache mayúscula. Sus viajes por los cinco continentes le han llevado a observar, ayudar a las personas más desfavorecidas y narrar numerosas historias que ahora ya nadie puede olvidar. Durante los últimos quince años, Zin ha viajado por más de una docena de países, entre ellos, Afganistán, Palestina, Argelia o Nicaragua. Desde 2006 y como él dice, “se ha puesto el casco y las botas para sumergirse en las entrañas de la guerra”, cuyo fiel reflejo es su blog personal, Viaje a la guerra. Entre libros, reportajes y documentales, también ha tenido tiempo para firmar en medios de comunicación como la Cadena SER, Interviú, El Mundo, La Nación o RNE. Ahora sí, señor Zin, hablemos de sentimientos...

-Hasta hace muy poco, su destino fue Afganistán, pero ha viajado por África, Asia y América Latina dando luz a poblaciones muy necesitadas. ¿Cómo valora su experiencia hasta la fecha?

Me siento sumamente afortunado de poder hacer este trabajo, de haber vivido todas estas experiencias. Y no porque lo que haya visto o contado resultase grato. Al contrario, ojalá no existiese esta realidad. Ojalá la guerra, la pobreza, la explotación, fueran meras ficciones.

De algún modo siento que es un privilegio, al tiempo que una responsabilidad, poder escuchar a la gente y quizás, con un poco de suerte, poder ser amplificador de sus deseos, de su lucha y, no en pocas ocasiones, de la extraordinaria dignidad con la que se enfrentan al destino que les ha tocado...
Puedes leer la entrevista completa en El librepensador.