jueves 14 de octubre de 2010

Ser y padecer

La necedad es el pastel envenenado de aquellos que dicen ser pero que, en cambio, padecen su existencia.
¿Qué te sugiere?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No sé Iñigo, me sugiere que creo que todos en algún momento tenemos gestos de necedad, por ejemplo, cuando no somos honestos y sinceros con una persona a la que ocultamos algo:)

También tenemos momentos de necedad en la soberbia, en la ignorancia, en la vanidad... Lo importante, como siempre, es poder ir mejorando para perder el miedo a mostrarnos como somos no sólo ante nosotros mismos sino también ante aquellos que nos rodean.

Ser y padecer. Un gran debate filosófico. El ser es lo auténtico porque brota de la verdad. Pero todo el mundo, en algún momento, padece su existencia. Por suerte, el ser humano es libre para corregir su rumbo.

Maite Nicuesa

Íñigo dijo...

¡Hola Maite!

Estoy de acuerdo contigo, pero creo que muchas veces el ser necio no es una cuestión momentánea :)

No ser honestos/as o sinceros/as con alguien es necedad, pero no tiene nada que ver con la ocultación, a mi modo de ver. Hay personas que no es que oculten, es que simplemente salvaguardan ciertos asuntos vitales porque no son de incumbencia de nadie. Yo creo que, por ejemplo, la intimidad es algo que no se oculta, sino que se tiene y que depende de cada uno el contarla o no. Creo que no podemos irnos a un extremo ni a otro, ni ser libros abiertos ni absolutamente herméticos.

Gracias por tu comentario, como siempre :)

Anónimo dijo...

Hola Iñigo, me expliqué mal pero me has convencido:))))

En la defensa de la tesis me preguntaron por la intimidad y respondí justamente eso, que es algo que uno tiene pero decide con quién compartirlo o con quién no.

De sobra sabes que yo también considero que es un peligro eso de ser un libro abierto. Yo apuesto por confiar en quien se debe y se puede confiar.

Aún así hay veces en que las personas ocultan cosas a conciencia, es decir, con cierto grado de malicia. Podría poner ejemplos pero imagino que ya se te ocurrirán.

En relación con la intimidad hay un fenómeno que también me sorprende. La capacidad que tiene el ser humano de contar las cosas de los demás pero no de hablar de las propias.

Gracias y buen fin de :)
Maite Nic