En tiempos como los que vivimos ahora, en que nada parece ser fiable debido a un debilitamiento atroz no solo del sistema económico, sino especialmente de aquel sobre el que se sustentan los valores de la sociedad, todas las esferas culturales expresan de diversas formas el malestar y apuntan a retos presentes y universales desde un escenario diferente. Este es el caso de Lágrimas en la lluvia, la última novela de la escritora y periodista Rosa Montero.A través de Bruna Husky, una detective venida a menos, y un telón de fondo colgado sobre los ornamentos de un año 2109 en el Madrid más futurista, Montero levanta los mimbres de una ficción que mezcla sorprendentemente un género tan complejo como el de la ciencia ficción con una cuestión clave en el individuo de cualquier época: la capacidad para escuchar nuestro interior y hacer aflorar la intimidad como punto de partida para construir nuestro mundo y enfrentarnos, desde ahí, al mundo.
Escrita como homenaje a una película de culto como Blade Runner, en palabras de la propia autora, y como regalo a sí misma, resalta por desarrollar una trama en la que los personajes (humanos y tecnohumanos) se confunden en un presente salpicado por una serie de misteriosas muertes y en la que los reps, como Bruna, tienen una fecha de caducidad más próxima que los humanos. La convivencia, la ausencia de comunicación, el amor incondicional, la soledad, las palabras no dichas, los silencios innecesarios, la amistad, la atrocidad de un entorno hostil y la condición mortal de unos y otros ciudadanos del Madrid de dentro de un siglo son los temas candentes en esta novela.
Al margen de disquisiciones narrativas, creo que Lágrimas en la lluvia conjuga perfectamente dos elementos clave a la hora de acercarnos al mundo de nuestra propia experiencia: por un lado, un mundo cerrado y explicado por Montero a medida que la novela avanza. Por otro, una reflexión acerca de la intemporalidad, la intemporalidad de los dilemas colectivos de toda sociedad.
3 comentarios:
Íñigo, gracias por la recomendación. Tiene muy buena pinta. Una curiosidad: ¿el título del libro tiene su origen en la escena famosa de Blade Runner en la que el replicante se despide del mundo, consciente de que su historia se perderá como lágrimas en la lluvia? Curiosidad...
Hola Eva,
estoy seguro de que te encantará. Y sí, el título tiene ahí su origen. Lo interesante es descubrir cómo le ha servido a Rosa Montero como leitmotiv para crear un libro maravilloso.
Léelo y me cuentas, ¿vale?
Un abrazo!!!
Gracias. A ver si tengo un huequito. Veo que tú estás productivo a tope, ¿eh? Muy bien, muy bien... :-)
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